Con una superficie de apenas 2,000 metros cuadrados, seguramente te preguntarás qué ver en Mdina Malta. Además, si vale la pena visitarla antes de llegar a los concurridos templos de Hagar Qim o la refrescantes playas del sur del país.

Pero no te dejes engañar por la apariencias, pues detrás de la muralla de esta pequeña ciudad, se concentran tesoros arquitectónicos milenarios. Estos dan cuenta de sucesos importantes para la historia maltesa e incluso para la occidental.

Qué ver en Mdina Malta

Qué lugares ver en Mdina Malta

Si estás planeando viajar a Malta para hacer una estancia de estudios, o simplemente para vacacionar, no puedes dejar de incluir en tu itinerario a Mdina. Esta city se ubica a sólo 13 kilómetros al suroeste de La Valeta, capital del país. Popularmente, se conoce como la Ciudad Silenciosa debido a la restricción que sólo permite a los autos de los residentes (alrededor de 100 familias) circular por las estrechas calles, que, de cualquier modo, puedes explorar mejor a pie.

Recorrer Mdina es algo que puedes hacer en un día completo de exploración intensa. Será tiempo bien aprovechado, porque te permitirá comprender más acerca de la historia y la cultura maltesas. Por ello, desde GrowPro Experience, hemos reseñado para ti 8 lugares, tanto en la ciudadela como en su alrededores, que no debes dejar de visitar. ¡Acompáñanos a descubrirlos!

Las tres puertas de la ciudad

Los tres puentes de Mdina

Como vestigios del Medievo, Mdina conserva tres puertas que son los únicos accesos al casco viejo, a través de la maciza muralla. A estas entradas se llega por los puentes que cruzan el antiguo foso. La principal, conocida como Puerta de Vilhena, en honor al noble Antonio de Vilhena, Gran Maestre de Orden de Malta en el siglo XVII, exhibe un estilo barroco y se construyó sobre una antigua medieval.

La Puerta de los Griegos, remodelada en el siglo XVIII, también sobre otra antigua, presenta un estilo neoclásico, con un capitel semejante al de los templos helénicos. Por último, la Puerta de Għarreqin es un acceso en forma de túnel que lleva hasta la Puerta de los Griegos. Destaca por estar coronada con un busto de San Pablo, quien sostiene una cruz con la mano izquierda y una daga en la derecha.

Palacio Vilhena

Palacio Vilhena, uno de los lugares que ver en Mdina Malta

Cruzando la muralla, este palacio es el primer gran edificio que ver en Mdina Malta. Lo distingue el estilo barroco francés de su construcción, que data del siglo XVIII, en contraste con el barroco italiano que domina en la isla. En su patio central, hay una gran Cruz de Malta tallada en piedra. De ahí, puedes dirigirte a los dos importantes recintos de los cuales es sede: el Consejo Local de Mdina y el el Museo Nacional de Historia Natural.

Este último lugar resguarda una colección de 10,000 minerales, 3,500 pájaros, 200 mamíferos, 200 peces, más de un millar de artrópodos y fósiles. Su acervo incluye una biblioteca de ciencias naturales, así como secciones de geología y paleontología. Las piezas se organizan por temas, entre ellas, geología y paleontología local, evolución humana, mamíferos exóticos, fauna marina e insectos.

Con dioramas se representan diferentes hábitats malteses, como el de las aves en los acantilados y el de los valles en la isla. El museo abre sus puertas todos los días, de 9: 00 – 17:00 horas, y el precio del boleto para acceso general, por adulto, es de 5 euros. Permanece cerrado en los festivos del 24, 25 y 31 de diciembre, así como 1 de enero y Viernes Santo.

Catedral de San Pablo

Catedral de San Pablo, uno de los lugares que ver en Mdina Malta

Saliendo del museo y avanzando hacia el norte, llegarás a la Catedral Metropolitana de Medina. Popularmente se conoce como San Pablo, a quien está consagrada desde el siglo XVIII, cuando se culminó su construcción actual. Se trata de una iglesia cuya fachada destaca por su aspecto sobrio y elementos neoclásicos.

En contraste, el interior está pleno de arte sacro y decorados en estilo barroco. Destacan los frescos que adornan la bóveda principal. En ello se cuenta la historia del naufragio de dicho apóstol en tierras maltesas. A la derecha del templo religioso, en la antigua residencia del arzobispo, está otro museo que ver en Mdina Malta, el de la Catedral Metropolitana.

Este edificio barroco resguarda un repertorio único en el país, compuesto por objetos de platería fina, monedas antiguas y estatuas sacras. Asimismo, entre las colecciones del museo, resaltan tres grabados sacros del artista alemán Alberto Durero, maestro del Renacimiento.

Además, una serie de interesantes esculturas en cera, también de figuras cristianas, elaboradas por el artista maltés Melchiorre Gafà en el siglo XVII. Tanto la catedral como el museo están abiertos al público, de lunes a sábado, en un horario de 9:00 a 16:00 horas. Ambos recinto cobran una entrada general de 10 euros.

Palacio Falson

Palacio Falson

Siguiendo hacia el norte, encontraremos este palacio, que es el edificio medieval mejor conservado que ver en Mdina Malta. Su historia se remonta al siglo XIII, cuando Malta estaba dominada por nobles normandos. En 2001, tras un proyecto de restauración masivo, abrió sus puertas al público para exponer una extraordinaria colección de pinturas antiguas, plata, muebles, armaduras y libros. Todo ello recolectado por el último dueño, el capitán Olof Frederick Gollcher (1889-1962).

La biblioteca del Palazzo Falson resalta por su acervo de más de 4,500 libros, que consisten principalmente en títulos históricos y obras literarias en varias lenguas. También, resguarda manuscritos valiosos que se exhiben a los visitantes. Tampoco pasan desapercibidas la colección de más de 160 joyas ni la galería de alfombras orientales, compuesta por 80 ejemplares de países como Azerbaiyán, Afganistán y Turkmenistán.

El museo también da espacio a exposiciones temporales y ofrece una cafetería en la azotea, con una vista inigualable de Mdina. El horario de visita es de 10:00 a 17:00 horas, de martes a domingo. La entrada general cuesta 10 euros e incluye una audioguía.

Domus Romana

Domus Romana

Ya en las afueras de Mdina, en los límites con la ciudad vecina de Rabat, se encuentra la Domus Romana, o Villa de Romana. Se trata de un museo que ver en Mdina porque muestra cómo era la vida y hábitos de la aristocracia romana que dominó Malta hace más de mil años.

Construida en torno a las ruinas de una antigua mansión latina, descubiertas en 1881, la exhibición actual te llevará a través de los diversos aspectos de una familia y hogar romanos. Conocerás sobre la división real de roles, educación, entretenimiento, comida, bebida y hasta moda de esta cultura.

Además, expone una amplia variedad de artefactos y antigüedades romanas, incluidas las pocas piezas de mármol que estaban dispersas en las calles de Mdina, y se transfirieron aquí a partir de 1882. El acceso tiene un costo de 6 euros por persona adulta. Las visitas están disponibles de lunes a sábado, en horario 9:00 a 17:00 horas. El recinto cierra sus puertas los días festivos del 24, 25 y 31 de diciembre, así como 1 de enero y Viernes Santo.

Howard Gardens

Howard Gardens, Mdina

Después tanta caminata y descubrimientos culturales, seguro te vendrá bien descansar al aire libre y rodeado de la naturaleza. Esto lo puedes hacer en los Howard Gardens, ubicados a poco menos de 300 metros de la Villa Romana.

Este verde remanso está situado entre Rabat y Mdina, por lo que es la frontera natural entre ambas urbes. Debe su nombre a Joseph Howard (1862-1925), quien fue primer ministro de Malta.

Al entrar a los jardines, hallarás un amplio huerto de naranjos, un campo de fútbol, ​​una cancha de tenis, árboles y arbustos, así como bancos para reposar tus pies y numerosos senderos para explorar a paso lento. El lugar también ofrece miradas privilegiadas de otros lugares que ver en Mdina, como los bastiones de la muralla, donde podrás tomar fotos memorables.

Museo Wignacourt

Museo Wignacourt, Mdina

Dentro de la ciudad de Rabat, que pertenece al ayuntamiento de Mdina, vale la pena visitar el Museo Wignacourt. Este recinto destaca entre los lugares que ver en Mdina Malta por sus colecciones de arte y antigüedades, así como por su biblioteca.

Está emplazado en la otrora residencia de los capellanes de la Orden de Malta, una construcción barroca del siglo XVII. Su repertorio abarca tres niveles. El primero resalta por un laberinto de hipogeos púnicos, romanos y cristianos.

En la planta principal brilla una magnífica colección de platerías española, italiana y maltesa de los siglos XVII, XVIII y XIX. Además, un altar único de madera, empleado en la celebraciones de la orden maltesa, viejos relicarios, esculturas en madera, alabastro y bronce, mapas, monedas y libros raros. El Wignacourt Museum abre de lunes a domingo, de 09.30 horas a 17.00 horas. El precio de entrada para un adulto es de 5 euros.

Catacumbas de San Pablo

Catacumbas de San Pablo

Para terminar tu visita relámpago, nada mejor que ir a uno de los lugares con más significado histórico y religioso que ver en Mdina Malta. Las Catacumbas de San Pablo están consideradas la cuna del cristianismo en Malta. Sucede que la tradición del Evangelio indica que este es el lugar donde el apóstol fundó la primera comunidad cristiana en la isla.

Esto habría ocurrido hacia el año 60, después de que naufragara el barco de prisioneros que llevaba a Pablo rumbo a Roma. Además de su importancia simbólica, este sitio forma parte de una zona con vestigios de más de 30 cementerios romanos subterráneos. Probablemente, varios estuvieron interconectados entre los siglos VII y VIII. Ello se explicaría porque, además de servir para depositar cadáveres, los cristianos los usaron para practicar sus cultos a salvo de la persecución romana.

De hecho, sólo las catacumbas de San Pablo forman un intrincado sistema de pasajes y tumbas interconectados. En total, estas construcciones cubren un área de más de 2000 metros cuadrados.

¿Qué te pareció este breve recorrido por los lugares que ver en Mdina Malta? Seguro ya estás acomodando tu itinerario de viaje para incluirlos. Pero, si estás contemplando que Malta no sólo podría ser tu próximo destino turístico, sino de una estancia para avanzar en tus estudios y formación, te contamos por qué este país es uno de los mejores del mundo para estudiar inglés.